Qué es la gobernanza de la IA

Un sistema de inteligencia artificial aprende de datos y ayuda a tomar decisiones o genera contenido: recomienda, clasifica, redacta, predice. Es muy útil, pero no piensa como una persona, puede equivocarse y a veces no es fácil saber por qué ha llegado a una conclusión.

Gobernar la IA significa decidir de antemano cómo se usa, con qué límites y con qué garantías. En la práctica, se resume en responder bien a tres preguntas.

  • ¿Quién decide?

    Cada sistema de IA tiene una persona responsable. La IA ayuda a tomar decisiones, pero las decisiones las toma y las firma alguien con nombre y apellidos.

  • ¿Con qué datos?

    Sabemos de dónde vienen los datos, si tenemos permiso para usarlos y si representan bien a las personas a las que afectan.

  • ¿Cómo se corrige?

    Medimos los resultados, escuchamos a quien detecta un fallo y tenemos un procedimiento para arreglarlo o apagar el sistema si hace falta.

Una comparación útil: los coches no son peligrosos por existir, pero conducir sin carné, sin normas de tráfico ni revisiones sí lo sería. La gobernanza de la IA es el carné, el código de circulación y la ITV de los sistemas inteligentes.

Por qué importa

La IA amplifica lo que recibe. Si los datos o el diseño tienen un problema, el sistema lo repite miles de veces y a gran velocidad. Estos son los riesgos que vigilamos más de cerca.

  • Sesgos

    Un modelo entrenado con datos desequilibrados puede tratar peor a ciertos grupos de personas sin que nadie lo haya pretendido.

  • Errores convincentes

    La IA generativa puede inventar datos o referencias con total seguridad. Parece correcto, pero no lo es.

  • Privacidad y confidencialidad

    Introducir información personal o de clientes en una herramienta inadecuada puede exponerla fuera de la empresa.

  • Opacidad

    Si nadie entiende por qué un sistema llega a un resultado, nadie puede explicarlo, auditarlo ni corregirlo.

El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial

Desde 2024, la Unión Europea tiene la primera ley integral sobre IA del mundo, conocida como AI Act (Reglamento (UE) 2024/1689). No prohíbe la inteligencia artificial: la regula según el riesgo que supone para las personas.

Cuanto más puede afectar un sistema a la salud, la seguridad o los derechos de alguien, más requisitos debe cumplir. Estos son los niveles de riesgo y cómo los tratamos nosotros.

  1. Riesgo inaceptable

    Prohibido desde febrero de 2025

    Usos que se consideran una amenaza para los derechos de las personas.

    Ejemplos
    Puntuación social de ciudadanos, manipulación que se aprovecha de vulnerabilidades, reconocimiento de emociones en el trabajo o en centros educativos.

    Y nosotros: No desarrollamos ni utilizamos este tipo de sistemas, y lo recogemos expresamente en nuestra política.

  2. Alto riesgo

    Obligaciones exigibles desde diciembre de 2027 (y agosto de 2028 para productos regulados)

    Sistemas que pueden influir en decisiones importantes sobre la vida de las personas. Deben gestionar riesgos, usar datos de calidad, estar documentados y contar con supervisión humana.

    Ejemplos
    Selección de personal, concesión de créditos, acceso a la educación, gestión de infraestructuras críticas.

    Y nosotros: Si el proyecto de un cliente pudiera encajar aquí, lo analizamos con él antes de empezar para identificar los requisitos que le aplican y diseñar la solución teniéndolos en cuenta desde el principio.

  3. Riesgo limitado

    Obligaciones de transparencia desde agosto de 2026

    Sistemas con los que las personas interactúan o que generan contenido. La clave es que el usuario sepa que se trata de IA.

    Ejemplos
    Chatbots y asistentes virtuales, textos, imágenes o audios generados por IA, contenidos manipulados que parecen reales.

    Y nosotros: Cuando una solución que desarrollamos interactúa con personas o genera contenido, la diseñamos para que se identifique claramente como IA.

  4. Riesgo mínimo

    Sin obligaciones específicas

    La gran mayoría de aplicaciones de IA. Se fomenta seguir códigos de conducta voluntarios.

    Ejemplos
    Filtros antispam, autocompletado de código, recomendaciones de contenido, clasificación automática de incidencias.

    Y nosotros: Aplicamos igualmente nuestra política de uso y buenas prácticas de calidad, documentación y seguridad.

Calendario de aplicación

La ley se aplica de forma escalonada. En 2026 la UE aprobó el paquete Ómnibus Digital, que retrasa las obligaciones de alto riesgo pero mantiene el resto del calendario.

  1. Ya en aplicaciónEntrada en vigor del reglamento
  2. Ya en aplicaciónProhibiciones y obligación de formar en IA a los equipos
  3. Ya en aplicaciónNormas para modelos de IA de uso general
  4. Fase actualObligaciones de transparencia y aplicación general
  5. PróximamenteNuevas prohibiciones (imágenes íntimas falsas) y transparencia del contenido generado por IA ya en el mercado
  6. PróximamenteSistemas de alto riesgo (empleo, crédito, educación…)
  7. PróximamenteAlto riesgo integrado en productos regulados

En España, la autoridad de supervisión es la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA). Esta información es divulgativa y no constituye asesoramiento jurídico.

Nuestra política de uso de la IA, en resumen

Así se traduce en el trabajo diario de cada persona del equipo cuando utiliza herramientas de IA generativa, como asistentes de programación o de redacción.

Lo que sí hacemos

  • Usar solo las herramientas aprobadas por la empresa.
  • Revisar y entender todo lo que genera la IA antes de usarlo, sea código, texto o datos.
  • Comprobar las cifras, fuentes y referencias que proporciona.
  • Indicar cuándo un contenido que entregamos a un cliente se ha elaborado con ayuda de IA.
  • Comunicar cualquier resultado extraño, sesgado o inseguro.

Lo que no hacemos

  • Introducir datos personales, contraseñas o información confidencial de clientes en herramientas no autorizadas, ni usar los datos de un cliente en el proyecto de otro.
  • Diseñar soluciones que sustituyan el criterio de las personas. La IA ayuda a tomar decisiones, no las toma.
  • Entregar código o modelos sin revisión humana ni pruebas.
  • Hacer pasar contenido generado por IA como si fuera de una persona real.
  • Desarrollar usos prohibidos por el Reglamento Europeo, en ningún caso.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de modelos de IA desarrolláis?

No creamos modelos de uso general. Cuando un cliente nos pide un modelo, lo desarrollamos específicamente para él, combinando sus datos con datos abiertos, y el resultado es para su uso.

¿Usáis mis datos para otros clientes o proyectos?

No. Tus datos se utilizan únicamente para tu proyecto y se tratan conforme a lo acordado contigo y al Reglamento General de Protección de Datos.

¿De dónde salen los datos abiertos que utilizáis?

De fuentes públicas cuyas licencias permiten su uso, como portales de datos abiertos de administraciones y organismos de investigación. Comprobamos su procedencia y calidad antes de incorporarlos a un modelo.

¿Cómo sé si estoy hablando con una IA?

Siempre te lo indicaremos. En UPintelligence te atiende siempre una persona, y las soluciones que desarrollamos que interactúan con usuarios se diseñan para identificarse como IA.

¿La IA sustituye a vuestros profesionales?

No. La utilizamos para automatizar tareas repetitivas y ganar tiempo, pero el diseño, la revisión y la responsabilidad del trabajo siguen siendo de nuestro equipo.

¿Qué hago si creo que una funcionalidad de IA se ha equivocado conmigo?

Contacta con nosotros. Una persona del equipo revisará tu caso, te explicará cómo se generó el resultado y, si es necesario, lo corregirá.

¿Cada cuánto revisáis esta política?

Al menos una vez al año, y siempre que cambie la normativa o incorporemos un tipo de IA nuevo. La fecha de la última revisión aparece al final de esta página.

Última revisión de esta política: octubre de 2026

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